Colaboraciones

Jordi Roig Arquitecto

I Viaje de ida y vuelta    










En 1949, Antonio Bonet pisa la tierra que lo vio nacer después de trece años de exilio forzoso debido a la guerra civil española. Durante la escala en Barcelona, en el viaje hacia Bergamo para asistir como delegado argentino al  VII CIAM, recibirá el encargo de construir una casa situada en la laguna de La Ricarda, en el litoral próximo a la capital catalana. Ricardo Gomis e Ines Bertrand deseaban una amplia casa para pasar las vacaciones y los fines de semana junto a su extensa familia y amigos. Será Joan Prats, galerista y defensor de la vanguardia artística de Barcelona que propondrá a Bonet como el único arquitecto continuador de la arquitectura moderna encarnada en los ideales del GATCPAC y como sustituto de Josep Lluis Sert que había declinado la oferta.
La casa Gomis o también llamada La Ricarda se proyectará y construirá en un proceso de lenta y concienzuda gestación mediante el acuerdo y la complicidad de arquitecto y propietarios. El primer proyecto se presentará a mediados de 1950, para terminar la versión definitiva y su posterior realización en 1963.
Bonet ya era en 1949, con 36 años un joven arquitecto muy experimentado. A principios de los años 30 colaboró con Sert y Torres Clavé, dos de las figuras más representativas de la vanguardia racionalista española de entreguerras. Tuvo la oportunidad de trabajar y vivir de primera mano proyectos de gran trascendencia como el Plan Macià –diseño del grupo GATCPAC y Le Corbusier para la extensión de Barcelona-, la Ciutat de repos i vacances, ciudad balnearia próxima a La Ricarda, la Casa Bloc, edificio colectivo de viviendas para trabajadores así como obras de menor tamaño como las casas de fin de semana realizadas en la costa cerca de la capital catalana.
Le Corbusier,Josep Lluis Sert y Antonio Bonet.








Antes de estallar la contienda española y justo recién acabados sus estudios, Bonet visita Paris solicitando el ingreso en el Atelier de Le Corbusier. No pudiendo en un primer momento  trabajar en la Rue de Sevres, Bonet ayudará como arquitecto on site a Josep Lluís Sert y Luís  Lacasa en la instalación temporal del Pabellón de la República Española para la Exposition International de Paris, en 1937. Podrá observar como Picasso pinta El Guernika, como Miró ejecuta el mural sobre Le paysan catalan en revolte,y Calder instala su Mobie-fountain de mercurio entre otras experiencias artísticas y plásticas.
También en Paris y ya en el seno del Atelier de Le Corbusier conocerá y trabajará estrechamente con el arquitecto-pintor chileno Matta Echaurren –con quien desarrollará una sorprendente versión de la Maison Jaoul para el maestro francés-  y donde nacerá una larguísima relación con los arquitectos argentinos  Ferrari Hardoy y Kurchan – codiseñadores los tres del famoso sillón BKF-En el otoño argentino de 1938 Bonet llega al Rio de la Plata y desembarcara en el puerto de Buenos Aires. Allí será acogido por un no muy numeroso grupo de jóvenes arquitectos ávidos de noticias y conocimientos de las vanguardias de la vieja Europa. Como primera acción, Bonet y sus fieles amigos argentinos fundaran el Grupo Austral  a imagen y semejanza del GATCPAC y de otros grupos nacionales de arquitectos vinculados a los CIAM.
Desde este momento Bonet desarrollara en diez años una carrera meteórica consiguiendo realizar una obra completa que abarcará desde el diseño de mobiliario como la BKF (también llamada Butterfly),   
Edificio Atelier para Artistas,Paraguay-Suipacha,
estudio de Antonio Bonet
y primera foto del B.K.F.
construirá edificios experimentales con nuevos programas imaginados para el hombre moderno  (edifico de estudios en la esquina de las calles Paraguay y Suipacha de 1939 y el conjunto de casa en Martinez de 1941-42), diseñara planes de renovación urbana en la ciudad de Buenos Aires (OVRA y Casa Amarilla de 1943) y un extenso trabajo de cuidada interpretación e integración de la naturaleza en la urbanización de Punta Ballena en Uruguay y sus residencias de veraneo (1945-1948). Finalmente y también como un lento proceso de retorno Bonet se instalara en España a partir de 1963. Con 50 años empezará de nuevo y desarrollará una fecunda y dilatada producción por toda la península ibérica concentrándose especialmente en la costa mediterránea. 









II       Pied à terre     




Al finalizar su participación en el CIAM de Bergamo y ya de retorno a Buenos Aires Bonet proyecta una primera versión de la casa, donde esta, se construye sobre un entramado de pilotis y de forma compacta. La opción interpretada por el arquitecto: elevarse para poder ver el paisaje y alejar la planta de las oscilaciones de las aguas freáticas no consigue convencer a los Gomis. Estos le solicitan al arquitecto una mayor integración en la naturaleza, poder disfrutar de la naturaleza, du pied à terre.En Mayo de 1953, después de una breve interrupción del proyecto, Bonet viaja a Barcelona para presentar la que será el embrión de la propuesta definitiva. Mientras que en el primer proyecto la nueva casa no altera el nivel del terreno –pues se sitúa sobre columnas-, en la opción definitiva el terreno se modela hasta conseguir el nivel ajustado, definiendo así la plataforma natural-artificial sobre la que se desarrollará el conjunto de la casa.
Ricardo Gomis y Antonio Bonet en el terreno de La Ricarda.
Bonet establece un cambio radical de estrategia frente a la naturaleza. El primer proyecto se realiza sobre un modelo palafítico y autónomo, en el segundo la casa se disgrega, se desparrama configurando un organismo difuso con el terreno circundante. Parecerá en primera instancia que se quiere metamorfosear con la naturaleza. La casa se ubica en un paisaje de  naturaleza dunar y bajo un bosque de pinos construyendo así su genius luoci sin necesariamente dar respuesta inmediata al contexto circundante.
Los trabajos de construcción de la casa empezaron en 1957 para terminar a principios de 1963. Seis años, donde la relación epistolar y las visitas espaciadas en el tiempo adquieren una significación importantísima. Un planos base y una maqueta realizada por el constructor (Emilio Bofill, padre de Ricardo Bofill) serán los documentos que irán completando el work in progress. 
Vista Aérea de La Ricarda.
La casa se sitúa sobre una plataforma que teje una malla de 9 por 9 porciones cuadradas de 8,80 por 8,80 metros de lado que organiza tanto los espacios cubiertos como los exteriores del conjunto. La parte cubierta de la casa está resuelta por doce módulos espaciales constituidos por una bóveda-cascara de hormigón y cerámica sostenida por cuatro esbeltos pilares de acero. Dicho de otro  modo el acto fundacional de la casa es determinar el territorio sobre la que se asentará y proyectar un elemento simple de cubrición –la bóveda- que al agregarse, yuxtaponerse establece ricas relaciones espaciales así como una mayor complejidad y significación propia en el lugar.
Las distintas configuraciones del modulo por adición, o subdivisión determinan las diferentes partes del programa de la casa articulándose libremente sobre la retícula cartesiana previamente definida. La secuencia sala de estar, comedor y cocina define el programa orientado a sur, el ala de los dormitorios, el garaje y el servicio determinan el eje de crecimiento mar-bosque. Finalmente el pabellón independiente alberga el dormitorio principal de la casa. El módulo  cuadrado rige también el “orden” y posición de los distintos espacios exteriores. Estos adquieren relevancia cuando se asocian a las estancias principales convirtiéndose en lugares intermedios, a medio camino entre el interior y la naturaleza circundante. Así la sala dispone de una bóveda-porche propia, el acceso se materializa con un impluvium resuelto como la sustracción parcial de la bóveda, los dormitorios de los hijos poseen un patio adyacente, el comedor tiene un espacio reciproco en el exterior y la zona de servicio también posee un recinto asociado.  

Un episodio anómalo como puede ser la conexión entre el pabellón independiente y el resto de la casa se soluciona como una oportunidad en la que la galería de vidrio se convierte simultáneamente en un obstáculo a la transición física pero, sin impedir a su vez la conectividad espacial entre el reverso y el anverso de la casa. La relación con el paisaje es ambiguamente de camuflaje y de autonomía formal manteniendo siempre un armónico dialogo con su entorno natural.
 
Las fachadas de la casa no son solo cerramientos, sino que constituyen un conjunto de lienzos que se inscriben en el vacío dejado entre el perfil inferior de la bóveda y el suelo.  Nunca constituyen un elemento sustentante, ni forman diedros rígidos, sino que se transforman en calidoscópicas superficies  en las celosías cerámicas o tensas en los cerramientos de vidrio o  de aparente espesor e ingrávidas las pertenecientes a los
brise soleil de madera y relucientes en los revestimientos de cerámica vitrificada.









III        Citröhan y Domino     




La Ricarda se convierte en la primera obra construida por Bonet en España, representará así la síntesis de una larga serie de edificios en el que el uso de la bóveda adquiere el protagonismo principal. La repetición abovedada de la casa Gomis nos puede remitir al arquetipo de la crujía abovedada de las tumbas minoicas o la tradición del bazar oriental. En realidad La Ricarda es un modelo de inflexión en la producción de Bonet. Las primeras muestras de casa abovedadas son las realizadas en Martínez, barrio de Buenos Aires en (1941) como sistema de bóvedas de hormigón rebajada sobre paredes de carga. La casa Berlingieri realizada en Punta Ballena (1947) constituye un conjunto de espacios abovedados colocados en paralelo frente al mar Atlántico. Otras experiencias anteriores como la casa Daneri (1943) o posteriormente la casa Cruylles en la costa catalana (1967) asumirán otras derivadas más plásticas y arriesgadas formalmente.
 
En La Ricarda, la estructura formal del elemento de cubrición  se formulará como la transición de un sistema de bóvedas corridas, sin muros –por ser estos no transitivos- hacia un sistema de pies derechos y placas dobladas que siguen el perfil de la bóveda. Utilizando la terminología del maestro francés, La Ricarda se puede entender como un hibrido entre la maison Citröhan y la estructura Domino todas ellas cánones fundamentales utilizados en los distintos ejemplos de Le Corbusier.
Definitivamente, la casa La Ricarda , puede parecer un ejercicio de rígida ortodoxia modular. Sin embargo, constituye una propuesta claramente heterodoxa respecto al lenguaje moderno. Se construyo bajo un criterio de rigurosa medida, de gran intensidad formal, de refinamiento en el uso de materiales y llena de matices y complicidades en las relaciones espaciales. Sigue siendo aún hoy un ejemplo de permanente vigencia así como una muestra de obstinada madurez frente a la mal llamado international style. 




IV Conservación material

    versus restitución meticulosa




Cuando a finales de los noventa tuvimos la oportunidad junto a Fernando Alvarez de iniciar una larga relación con la casa no nos imaginamos que aún hoy seriamos sus arquitectos conservadores. Los primeros trabajos buscaban determinar mediante un exhaustivo diagnostico el estado de conservación de la casa. El paso del tiempo, con un clima marítimo especialmente agresivo y su casi intacto estado original nos permitían mediante el estudio, análisis y relevamiento gráfico de todas sus partes obtener un conocimiento muy próximo al que realiza un arqueólogo frente a unos restos no alterados.  

Mediante este diagnostico se pudo determinar un plan de acción que acometería las distintas fases de la restauración. Una primera actuación y posiblemente la más importante en volumen consistió en actuar en las bóvedas para garantizar la durabilidad de toda la casa. En la segunda fase se acometió la restauración de distintos elementos de la envolvente del edificio. Para finalizar hasta el día de hoy, con pequeños trabajos de adecuación de las instalaciones e intervenciones de mantenimiento puntual en la estructura. En cada uno de estos trabajos se ha establecido un riguroso proceso de trabajo en los cuales, la fase de análisis material y funcional, relevamiento dimensional, e investigación documental han sido fundamentales para actuar.
Las bóvedas de la cubierta están compuestas esencialmente por dos cascaras o laminas: una interior, estructural realizada como una bóveda de hormigón armado de 10 cms de espesor aligerada con piezas de cerámicas y una exterior construida sobre unas paredes transversales que resuelve el cerramiento y garantiza su estanqueidad. Las dos cascaras están separadas por una cámara que originalmente quiso ser ventilada. El mal funcionamiento de dicha cámara así como la degradación constante de los distintos elementos constructivos llevaron a producir múltiples filtraciones y desperfectos materiales. El objetivo de la primera etapa de la restauración  se concentro en restablecer el buen funcionamiento de la cubierta  mejorando sus capacidades térmicas e hidrófugas.  Especial atención mereció la recuperación de  las losetas cerámicas de recubrimiento de la cubierta. Se trabajó con distintas arcillas y distintos procesos de fabricación para conseguir reproducir las tonalidades del gres original.
La siguiente etapa de recuperación de la casa fue acometer la restauración de todos los cerramientos verticales de las fachadas. Los perfiles de latón doblado  y sulfurizado empleados en La Ricarda son un componente técnico muy poco utilizado y común en la época en que se construyó. Ejemplos parecidos los encontramos en determinadas obras de Mendesohn de entreguerras u otras de centro Europa utilizadas mayoritariamente en edificios institucionales. El latón,  frente a la agresión del ambiente marino se ha comportado con una buena estabilidad a la oxidación. Sin embargo la armadura interior de acero con la que están reforzadas las carpinterías se ha oxidado produciendo abombamientos y exfoliaciones que han deteriorado seriamente los distintos cerramientos hasta conseguir muchos de ellos quedar inutilizados e inservibles. Los trabajos de restauración se han centrado en recuperar todas las partes de la carpintería que eran reutilizables, reproducir con la máxima fidelidad los sectores deteriorados y mejorar la durabilidad del futuro introduciendo de nuevo perfiles de refuerzo de acero inoxidable de alta resistencia. 

Actuar en el frágil patrimonio de la arquitectura moderna y acometer su restauración en clave contemporánea puede ser una paradoja, pues ajustarse a parámetros medioambientales tales como la eficiencia energética o en la capacidad de aislamiento pueden desfigurar y condenarlos por no haber estado diseñados según los estándares actuales. Nuestra actitud ha sido siempre buscar el equilibrio entre la restitución más fiel al  modelo original y mejorar sus condiciones de habitabilidad y sobre todo de durabilidad y estabilidad futura.  
Hoy la restauración de La Ricarda se ha interrumpido casi por completo. La miopía y el desinterés de las instituciones culturales de nuestro país no han entendido que mantener y preservar el legado moderno del siglo XX es tan importante para las futuras generaciones como la preservación de todo aquello que es antiguo.Finalmente, Antonio Bonet consigue con esta, su primera obra de retorno a España mediar entre la escala del paisaje americano –de grandes e infinitos horizontes- con el paisaje mediterráneo y ofrecer a sus futuros moradores un ejemplo de precisión métrica y refinamiento cultural y material.








Jordi Roig, arquitecto


Barcelona, marzo de 2014





Es el texto original en español de un artículo publicado en 















ORIS magazine nº 86  publicada en 
Zagreb y Lubliana 
Mayo de 2014, 












"La Ricarda, la casa de vidre"  

(proyecto Documental )





Los chicos de senseofmotion nos mandan el siguiente comunicado
Ya estamos a medio camino, quedan 19 días para finalizar el verkami del documental ‘’La Ricarda, la casa de vidre’’.

A fecha de hoy hemos conseguido 69 mecenas y 4.860 Euros. Nos hace falta
7.140 Euros para conseguir finalizar el Verkami con éxito !

Necesitamos muchos más colaboradores para hacer realidad el proyecto.
Recordad que a partir de 20 euros ya podéis ser mecenas del documental.


http://vkm.is/laricarda


Queremos agradeceros vuestra colaboración en la situación del proyecto y vuestras aportaciones.
Muchas gracias por ayudar a hacer posible el documental
 ‘’La Ricarda, la casa de vidre’’.




Es un proyecto de documental impulsado por los integrantes de Sense Of Motion, 
Xavier García (Diplomado en Dirección Cinematográfica en Bande à Part Escuela de Cine de Barcelona) y 
Albert Murillo (Licenciado en Dirección de Fotografía en la ESCAC) y 
la colaboración de Elena Torrent.




¡Para poder hacer realidad este documental necesitamos vuestra ayuda! ¡A cambio tenemos preparadas unas recompensas muy interesantes!
Link de Verkami para hacer la aportación:
Per poder fer realitat aquest documental necessitem la vostra ajuda! A canvi tenim preparades unes recompenses molt interessants!
Link de Verkami per fer la aportació:












ANTONIO BONET. Un Arquitecto. Un Inspirador




Rodolfo de Liechtenstein










Hoy se cumplen 100 años de su nacimiento. Si bien las fechas nos ponen en “Situación académica”, Antonio Bonet es un referente constante en todos mis días como profesional.
Simplemente escribo estas líneas como disparador para motivar hoy a quienes estuvieron con él, tuvieron vivencias o simplemente está presente en su inspiración diaria.
Reflexionemos  juntos sobre el rol que tuvo Antonio Bonet en la Historia de la Arquitectura , sobre todo en su impronta superlativa en la Argentina y Uruguay.
Recuerdo mis días como estudiante de Arquitectura y urbanismo  en la década de los ochenta en la Universidad de Buenos Aires en donde sus textos, su teoría y su sensibilidad nos inspiraban, no solo como Arquitecto sino también como mentor de ideas que trascienden el Funcionalismo, tan instalado en ciertas cátedras Universitarias.
Recuerdo amplios debates con mis compañeros de estudio y en los claustros académicos, para ese entonces ya estaba como Jefe de trabajos prácticos de la cátedra del Arquitecto Oscar Maisonave, maestro y motivador en mis inicios como docente, carrera que aún hoy sigo alimentando en mi Taller de Arquitectura y del Arte.
El Arq· Antonio Bonet se forma en un contexto en  el  cual todos hubiésemos querido estar. Europa a comienzos del siglo XX y hasta parte de la década del treinta su entorno inspiró su talento natural.
Le Corbusier, las Vanguardias abstractas, y el espíritu de cambios que se vivían entonces lo hacen participar de debates y movimientos, como ser el C.I.A.M. de 1933 y vivir la revolución que generó la Carta de Atenas.
Llega al Río de la Plata impulsado por un grupo de Arquitectos que conoce en el estudio de Le Corbusier, funda el legendario Grupo Austral (1938-1941), Incursiona en el campo urbanístico y en la investigación ,descubre la costa uruguaya como una “expansión natural” de sus ideas, proyecta y construye emblemas de la Arquitectura que aún hoy llaman la atención no solo por sus ideas sino también por entender que cada problema tiene su solución sin estereotipar modelos.
Personalmente me gustaría compartir como los grandes maestros dejan su marca, algunos con utopías, otros con obras, otros con estímulos.
 Antonio Bonet me enseñó y me enseña que la Arquitectura no es una disciplina solamente de “hacer”. Uno debe ver, evaluar, estudiar, sentir el terreno, compartir reflexiones con el comitente y ver en la Arquitectura una repuesta a necesidades no solo funcionales sino también de la psicología del habitar.
Recuerdo mis primeras visitas al Hostal Solana del Mar en Uruguay. Uno se encuentra con una idea de partido en cruz que explota buscando abrirse sin perder protagonismo. Su inserción en una pequeña loma da y su lenguaje con materiales como la piedra, el Hormigón Armado y la perfilería lo ponen en contacto con un Racionalismo por momentos Miesiano, sin perder su sello propio.
 Sentí que estaba en una situación que trascendía los rótulos. Un exponente de Arquitectura Orgánica- Racionalista. Cuando uno es estudiante busca aprender constantemente de maestros, a veces navega constantemente de una manera aleatoria
Mi formación docente me hizo ver la obra de Antonio Bonet desde muchas ópticas. Hoy en día en mis clases diarias no dejo de mencionarlo como un referente directo por sensibilidad, momento histórico y sobre todas las cosas por ser un personaje que vivió su momento a pleno.
Recuerdo haberlo cruzado por la Facultad en tan solo un corto momento, pero su áurea de grandeza se dejó ver. Antonio Bonet. Constituye un miembro de  ese grupo selecto que uno tiene en su imaginación para algún día descubrir un portal de tiempo y compartir un día entero con él, absorbiendo positivamente  su energía y capacidad .

Antonio Bonet .Un inspirador

Rodolfo de Liechtenstein
          Arquitecto.




Canodromo Meridiana ,Barcelona.
1962

Fotos de Enric Duch
























Antonio Bonet

Centenari del seu NAIXEMENT
1913 –2013
Arquitectura Moderna de Salou


14 de Novembre 2013. 18h. (Sala Costa Daurada del TAS)

ANTONIO BONET I JOSEP PUIG TORNÉ. 
URBANIZACIÓN NUESTRA SRA. DE NÚRIA. CAP DE SALOU (1960)
Ponent: Dr. Juan Fernando Ródenas Garcia. Professor de projectes i urbanisme CAIT. URV


21 de Novembre 2013. 18h. (Sala Costa Daurada del TAS)

ANTONIO BONET . CASA RUBIO. CAP SALOU.1959.
Ponent: Dr. Gillermo Zuaznabar Uzkudun. Professor composició CAIT.URV


28 de Novembre 2013. 18h. (Sala Mediterrània del TAS)

TAULA RODONA AMB JOSEP FERRER BOSCH I JOSEP PUIG TORNÉ
Modera: Josep Ramon Domingo Magaña. Professor de Geometria CAIT.URV
Jofre Roca Calaf . Doctorand UPC


30 de Novembre 2013. 10.30 h. (Centre Cívic Salou)

VISITA GUIADA AMB EL TRENET DE SALOU PELS EDIFICIS MÉS REPRESEN -TATIUS DE LA SEVA OBRA. (Cal inscripció: antena.salou@urv,cat )


4 de desembre 2013. 18h. (Sala Mediterrània del TAS)

TRES MOMENTS CABDALS EN L’OBRA D’ANTONI BONET .
Ponent: Jordi Roig i Navarro. Professor de projectes UPC.
Casa Rubio . Antoni Bonet i Josep Puig Torné. 1959
Fons Bonet. Arxiu Històric del COAC






1 comentario:

RODOLFO de LIECHTENSTEIN dijo...

Un placer y un verdadero privilegio ser parte de este festejo!...sin lugar a dudas son momentos para reflexionar sobre nuestros maestros, para aprender cada día más y compartir, en mi caso, con mis alumnos su legado!